Iniciativas energéticas made in La Plata.
El departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería construyó un prototipo de generador eólico con capacidad para producir 1.5 KW y abastecer lugares donde no llega la red de energía eléctrica.
Posee tres palas de 1,7 metros, que están diseñadas con criterios de optimización aerodinámica y construidas con fibra y resina. La potencia del artefacto permitirá satisfacer el consumo de luz de una escuela, establecimiento rural o vivienda, brindando energía para iluminación y para hacer funcionar el motor de un bombeador para extraer agua, una heladera, un televisor y una computadora.“Si algún privado se interesa en cubrir el desarrollo y llevar adelante la producción en serie, no tenemos inconveniente en realizar la transferencia de tecnología”, señala Ana Scarabino.
En el Inifta se está trabajando en la utilización del hidrógeno como reemplazo de los combustibles fósiles. “La energía que genera un molino de viento o un convertidor fotovoltaico se puede convertir en hidrógeno y oxígeno mediante la electrólisis del agua”, explica Walter Triaca. El hidrógeno se puede almacenar como gas a alta presión, como líquido a baja temperatura, o como sólido. Esto permite transportarlo al lugar de consumo y usarlo como combustible para el transporte.
“Sus ventajas son muchas -señala el investigador-. La eficiencia de conversión es tres veces más de la que se obtiene en un motor de combustión, parte de una fuente gratuita y casi inagotable como es el agua, y no contamina el ambiente, porque el único residuo que genera es agua, con lo que además es un circuito cerrado de producción”.
La posibilidad de que los vehículos se impulsen a hidrógeno no pertenece a la ciencia ficción. Las grandes compañías ya tienen prototipos que funcionan con celdas de hidrógeno. Por ejemplo, la Ford está testeando en campo 150 vehículos para probar las ventajas y desventajas, y la General Motors tiene una flota de 190 vehículos también en etapa de prueba.
En el Cindeca comenzaron a trabajar en hidrógeno a comienzos de la década pasada, a través de un convenio firmado por la UNLP y la entonces estatal YPF. Como fruto de esos desarrollos se transfirieron a la empresa dos patentes aprobadas sobre obtención de soportes y catalizadores.
El trabajo actual está orientado al estudio de procesos y catalizadores orientados a la transformación de gas natural a gas de síntesis vía tecnologías más amigables con el medio. Estos estudios incluyen la purificación de hidrógeno para que pueda ser utilizado en celdas de combustibles.
La escuela técnica nº 5, que dirige el ingeniero Luis Wallace, inauguró este año un “aula solar”. La energía que abastece a los artefactos que allí funcionan provienen de unos paneles solares instalados en el techo. La técnica nº 3 de Los Hornos poseía una instalación de energía solar que brin-daba agua caliente para los baños, pero actualmente no funciona porque los paneles fueron rotos por el granizo que cayó en Semana Santa.








