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16 de Abril, 2007

“El marco actual resultaría favorable para la aparición de proyectos con energías renovables”

Fabián Gaioli,
Project manager de MGM International.

Energiaslimpias.org entrevistó de manera exclusiva a Fabián Gaioli, project manager de MGM International, para conocer la situación y las perspectivas de evolución del mercado de carbono en la Argentina. Para Gaioli, en el pasado las condiciones socioeconómicas y políticas de nuestro país, sumadas a la dificultad que tienen los proyectos con energías renovables para demostrar la adicionalidad dentro del Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) frenaron su desarrollo.

El experto también destactó que los anuncios sobre futuros ajustes en las tarifas eléctricas a partir de 2008, junto con una serie de incentivos que está lanzando la Secretaría de Energía crearían ahora un contexto propicio para el próximo surgimiento de nueva generación basada en energías limpias.

Repsol YPF acordó con una universidad producir biodiesel-infobae.comY finalmente con respecto a la posibilidad de desarrollo de proyectos de biocombustibles dentro del MDL, Gaioli aclaró que si bien la Junta Ejecutiva del MDL aprobó una metodología para los carburantes elaborados a partir de aceites usados de restaurantes, que permite realizar cuantificaciones sin lugar a controversias; aún no se ha diseñado y aprobado dentro de este organismo una metodología para los biocombustibles fabricados a partir de otras materias primas. En este sentido afirmó que “para aprovechar las oportunidades que puede tener nuestro país en este tipo de emprendimientos, habrá que diseñar una nueva metodología, sobre la base de la herramienta, aún en discusión, que apruebe la Junta Ejecutiva del MDL para este tipo de actividad”.

¿Cómo ve la situación del mercado de carbono en la Argentina?

El mercado está buscando crecer desde hace tiempo, a partir de todos los acontecimientos que sucedieron en el terreno internacional, entre ellos que el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) ya está operando, hay muchos proyectos registrados y la Junta Ejecutiva del MDL a nivel internacional ha agilizado todos los procedimientos. Si bien los plazos de evaluación y aprobación siguen siendo largos, hay que reconocer que se presentó una enorme cantidad de proyectos y eso activó el mercado.

La Argentina estuvo retrasada, debido a la fuerte crisis económica del año 2001 (habiendo cambiado el gobierno un mes después de que reglamentara el MDL), en comparación con lo que ocurrió en otros países de la región como Brasil o Chile, que comenzaron antes. Brasil tiene un mercado mucho más activo, por volumen de proyectos, superando a nuestro país y compitiendo con naciones con fuerte potencial como India, China y México. Pero Chile, que se estabilizó en un cierto nivel de proyectos, ya fue alcanzado por la Argentina, que sigue una curva de evolución similar, levemente desfasada en el tiempo. Todo este contexto hizo que se viera favorecida la aparición de nuevas iniciativas, actores y organismos, que pretenden ingresar en este mercado con algún tipo de servicio. Así el mercado comenzó a tomar el auge que tuvo hace unos años atrás, aunque en ese entonces las condiciones no le permitieron despegar. En la actualidad han surgido y están surgiendo algunos proyectos importantes.

Dentro de lo que es el MDL, ¿qué proyectos implementados en la Argentina valdría la pena destacar?

La Argentina tiene siete proyectos registrados. La mayoría de ellos son grandes rellenos sanitarios (todos los del CEAMSE), que significan una importante reducción de emisiones. Recientemente se acaba de registrar un proyecto de HFC: un gas con un alto potencial de calentamiento global. Vale resaltar que 1 tonelada de HFC 23 equivale a 11.700 toneladas de CO2, con lo cual la reducción de unas pocas toneladas de este gas implica una iniciativa de gran envergadura. Aquí se trata de un proyecto de reducción de casi 1,4 millón de toneladas de CO2 equivalente por año, siendo, por volumen, el emprendimiento más importante del país.

Esto activa el mercado ya que hay compradores internacionales que están interesados en adquirir estas reducciones. Además de los rellenos sanitarios del CEAMSE, vale mencionar a uno en Rosario, otro en Olavarría y algunos otros que están apareciendo. También, un proyecto más chico que está dado por el Parque Eólico Antonio Morán en Comodoro Rivadavia. Hay otras iniciativas en cartera, que están por salir, como por ejemplo, una que tiene Aluar de reducción de emisiones de Perfluorocarbonos (PFC), que son gases generados en el proceso de producción de aluminio primario, y otros proyectos de generación de energía eléctrica.

A su entender, ¿cuáles son las principales barreras que impidieron el desarrollo de proyectos con energías renovables dentro del MDL en la Argentina?

Molino Greenpeace ArgentinaExisten varias causas. Después del surgimiento de Kyoto, al plantearse lo que en forma ideal iba a ser el MDL, se entendió que éste iba a ser el gran promotor de las energías renovables, los combustibles alternativos y la eficiencia energética. Uno de los conceptos de fondo que había en el MDL era demostrar que gracias al incentivo económico que brindaba, a través de los bonos de carbono, se volvía viable una actividad que en forma previa no lo era. Y ocurrió que justamente los proyectos con energías renovables no se vieron favorecidos por este tipo de argumentación, ya que si no eran rentables sin los bonos de carbono, con ellos tampoco lo serían. El impacto de los bonos de carbono –a los precios que se manejaban al empezar el mercado – en los indicadores económico-financieros de un proyecto era sumamente marginal.

Por lo tanto, el MDL no proveía un incentivo para el desarrollo de proyectos en un contexto económico del país en el que los proyectos con energías renovables no eran rentables. No había inversión en proyectos de generación de energía y menos aún para obtener financiamiento dentro del MDL. Esto no fue así con otras iniciativas que sí pudieron financiarse con el MDL, como es el caso de los rellenos sanitarios.

¿Y cómo influyó la desregulación del mercado energético argentino en la década de los ’90 respecto del surgimiento de proyectos de generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables?

Luego de la desregulación del mercado energético argentino, realizada en la década de los`90, la matriz energética del país creció de manera muy eficiente gracias a la construcción de varios ciclos combinados, que dieron lugar a que la Argentina tuviera el parque térmico más eficiente del mundo: era el que emitía menor cantidad de CO2 por cantidad de kWh generado a nivel mundial. Con semejante nivel de eficiencia, resultaba complicado pensar en proyectos de generación eléctrica que mejorasen aún más esa matriz energética.

Luego de esa etapa y de la crisis del 2001, se frenaron las inversiones en generación de energía eléctrica, ya que con las tarifas congeladas y con los costos de los insumos en dólares, la ecuación no cerraba. Concluimos a partir de esto que, antes de la crisis la Argentina había crecido de manera “limpia” pero sin haber podido sacar ventaja de ello en el marco del MDL (a punto tal que uno de los proyectos que en aquella época fue pionero en el concepto del MDL fue luego rechazado por la Junta Ejecutiva del MDL de manera un tanto arbitraria), y luego de la crisis, no ha habido posibilidad de desarrollo de proyectos de generación de energía eléctrica (en general, no sólo renovables) por las propias circunstancias sectoriales, más allá de cualquier incentivo que pudiera provenir del MDL.

Las oportunidades directas que depara el MDL –aquellas que se financian completamente a través de este mecanismo– ya fueron utilizadas en la Argentina (en este sentido nuestro país no se ha quedado atrás, haya habido o no, apoyo desde los organismos públicos), como es el caso de los rellenos sanitarios; las plantas productoras de HCFC 22, que tienen al HFC 23 como un subproducto; la producción de aluminio primario y algunas pocas alternativas que aún están pendientes. Entre los proyectos de energía renovable todavía queda mucho por aprovechar, siempre y cuando se den las condiciones para su desarrollo.

¿Qué medidas harían falta por parte del Gobierno para revertir esta situación?

Ya se está empezando a hablar de un ajuste de las tarifas eléctricas a partir de 2008 y desde la Secretaría de Energía se empezaron a ofrecer algunos incentivos, como por ejemplo, el programa Energía Plus, por el cual las nuevas compras de energía eléctrica por encima de los niveles históricos que realicen por contrato los grandes usuarios a futuro deberán provenir de un nuevo generador. Entonces, creo que ahora estamos en un marco en el cual podrían empezar a aparecer proyectos de generación eléctrica a partir de energías renovables, pero hasta el momento no estaban dadas las condiciones económicas y sociopolíticas.

Es decir, que cuando empiece a haber un poco más de cierre económico, se redefinan las tarifas o se implementen programas de incentivo a la generación eléctrica, tendrán auge las iniciativas de generación a partir de renovables, porque el país está necesitando nueva generación para evitar una crisis energética a futuro, debido al aumento sostenido de la demanda. A ello se suma el significativo aumento del precio del crudo, que motiva la búsqueda de alternativas al uso de los combustibles derivados del petróleo. Los problemas de falta de suministro de electricidad (por desabastecimiento de gas natural en picos de consumo, en los cuales se privilegia el uso residencial, o por falta de equipos de generación o problemas de infraestructura en la red de transmisión) también motivan la búsqueda de una independencia de la compra de energía eléctrica a la red por parte de los grandes usuarios.

Vemos pues que el disparador del desarrollo de proyectos de energías renovables es el propio contexto sectorial y sólo recién dentro de este el MDL puede proveer un incentivo adicional, pero el razonamiento inverso difícilmente pueda ser aplicado bajo los precios actuales de los bonos de carbono. Desde el gobierno se debería trabajar de manera conjunta entre Energía y Ambiente para potenciar el desarrollo de esos proyectos en un marco que sea favorable para la acreditación de bonos de carbono provenientes del MDL.

Pasando al tema de biocombustibles, existe información variada y muchas veces contrapuesta sobre la contribución real de los biocombustibles en cuanto a la reducción de gases de efecto invernadero. ¿Ya se ha establecido algún tipo de metodología, dentro del Protocolo de Kyoto, que permita cuantificar la reducción de emisiones de GEI que se logra a partir del uso de biocombustibles?

En el caso de los biocombustibles elaborados a partir de aceites usados de restaurantes se aprobó una metodología, que permite realizar una cuantificación sin lugar a controversias. La ventaja es que se evita uno de los problemas consistentes en determinar la reducción efectiva obtenida a partir de la sustitución de un combustible fósil por un biocombustible. ¿Por qué? Porque este tema hay que verlo a la luz de lo que se llama el Ciclo de Vida: desde que se siembra la oleaginosa hasta que se elabora el combustible y se termina quemando en un motor.

Entonces, cuando se quema combustible en un vehículo está clara cuál es la reducción que se logra, ya que se sabe cuantas toneladas de CO2 se emiten por unidad de biocombustible quemado. Estas emisiones de biocombustibles se toman como si la emisión fuera cero. ¿Por qué? Porque el CO2 proveniente de la quema de un combustible fósil, no se hubiera emitido de no ser porque se lo extrajo del fondo de la tierra y se lo utilizó en un vehículo. Mientras que el CO2 originado por un biocombustible en realidad forma parte de lo que se llama el ciclo del carbono: en algún momento la planta captura CO2, al quemar el biocombustible se devuelve ese CO2 a la atmósfera, y este luego será capturado por otra planta. Es decir, que el balance neto se toma como si no hubiera habido emisiones. Entonces, a partir de esta idea, la diferencia que hay entre el biocombustible y el combustible fósil es de 3 a 1 aproximadamente: por cada tonelada de biodiesel que se quema se evita la emisión de 3 toneladas de CO2.

Pero si se realiza el análisis del Ciclo de Vida, debe considerarse cuánto CO2 se necesitó emitir para producir un litro de gasoil o el equivalente en biodiesel. Y ahí empiezan a jugar otros factores: cuando se siembra se usa maquinaria que funciona con combustibles y que emite CO2, se utilizan fertilizantes que también dan lugar a la emisión de N2O; con lo cual aparecen emisiones que empiezan a jugar en contra. Por otro lado, la metodología aprobada tampoco tiene problemas con respecto a la competencia de la materia prima para producir biodiesel con el uso como alimento, dado que son aceites residuales.

Además, la metodología también garantiza el destino final del biodiesel, identificando a los consumidores finales, tanto sea en las bocas de expendio como en una flota cautiva. De esa forma, se evita el problema de la doble contabilidad de las reducciones de emisiones.

En definitiva, para aprovechar las oportunidades que puede tener nuestro país en este tipo de emprendimientos, habrá que diseñar una nueva metodología, sobre la base de la herramienta, aún en discusión, que apruebe la Junta Ejecutiva del MDL para este tipo de actividad.

Por último, ¿qué incidencia tiene la falta de una metodología dentro del MDL para proyectos con biocombustibles, en su futuro desarrollo?

BiofuelCreo que a futuro se puede contar con inversores, porque esto ocurrirá de una manera u otra. Si no es por Kyoto y el MDL se desarrollará porque es un buen negocio vender biocombustibles. Tal vez hoy no es conveniente comercializarlos en el mercado local, pero sí exportarlos. Muchos de los proyectos que se están implementando, no se deben sólo a la sanción de la Ley de Biocombustibles, sino a la interesante posibilidad de exportar. Existe una gran demanda por parte de compradores de Europa o Estados Unidos porque ellos mismos se están obligando a incorporarlos en su matriz energética en reemplazo de los combustibles fósiles.

Por lo tanto, surge una posibilidad interesante para los grandes productores de exportar biodiesel a precios competitivos (sobre todo a los valores actuales de los combustibles derivados del petróleo) y para los pequeños productores agrícolas el incentivo dado por la reglamentación de la ley podrá ser un elemento disparador de proyectos para consumo interno. Los primeros no podrán calificar en el marco del MDL, mientras que los últimos podrán terminar de superar las barreras a su desarrollo gracias a los beneficios del MDL, siempre y cuando encuentren un adecuado marco metodológico que contemple tales situaciones. Sea por un motivo u otro el mercado de biocombustibles crecerá, con importantes inversiones en el sector.

Por Débora Grinstein.
Para energiaslimpias.org



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