A 3 meses de Copenhague.
“Ahora es el momento de comprometernos con un futuro energético realmente seguro y sustentable; un futuro construido sobre la base de tecnologías limpias, desarrollo económico y la creación de millones de nuevos de puestos de trabajo”
La humanidad se encuentra ante una encrucijada histórica. Desde la revolución industrial hasta hoy, el planeta ha aumentado su temperatura en 0,74ºC, una distorsión del sistema climático global generado por actividades humanas tales como la quema de combustibles fósiles. Muchos de los impactos que ya estamos observando se están manifestando mucho antes de lo pronosticado. Sequías en diversas partes del mundo, la pérdida casi total de los hielos en el ártico y unas 150.000 muertes que se suman cada año son algunos de los indicios de que ya estamos experimentando los gravísimos riesgos del cambio climático.
El desafío que enfrenta la humanidad ahora es evitar un cambio climático totalmente “fuera de control”. Los científicos advierten que si aumenta la temperatura global más de 2ºC en relación con los niveles preindustriales, estaremos generando un cambio climático catastrófico y desencadenando procesos que provocarán, además, la liberación de más emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual coloca al calentamiento global en un proceso absolutamente fuera de nuestro control.
El calentamiento que ya hemos experimentado, más un grado adicional que se espera, debido al efecto “retardo” de los gases de efecto invernadero que ya están en la atmósfera, nos ponen ya al límite de los 2°C. Si cruzamos este umbral, los impactos económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales serán indescriptibles.
A la vez que representa el mayor desafío que enfrenta el planeta, el cambio climático también significa una gran oportunidad. Aún es posible impedir el cambio climático descontrolado y, al mismo tiempo, generar una revolución en la forma en que aprovechamos y utilizamos los recursos naturales. Podemos crear una sociedad sustentable, usando tecnologías y adoptando comportamientos que reduzcan nuestras emisiones de carbono. Sin embargo, no tenemos mucho tiempo y la transición debe comenzar de inmediato.
Ante este estado de situación, caracterizado por la extrema urgencia, se necesita adoptar medidas en todos los frentes. A nivel internacional, es fundamental que las partes del Protocolo de Kioto lleguen a un acuerdo que garantice que las emisiones globales desciendan abruptamente para el año 2020. A nivel regional, América Latina puede hacer mucho para tener un papel protagónico en las actuales negociaciones climáticas y, a su vez, adelantarse a los
acontecimientos y prepararse para una transición hacia una economía global de muy bajas emisiones de carbono. Actualmente, los países integrantes de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) son los países con mayores emisiones de gases de efecto invernadero per capita. Entre tanto, las energías renovables están obligadas a competir en un campo de juego desigual, ya que la poderosa industria de los combustibles fósiles disfruta de la mejor parte del respaldo político y financiero. Sin embargo, esto puede y debe ser cambiado.
Países como EE.UU., Canadá, la Unión Europea y Australia son afortunados de tener vastos recursos de energía renovable y, con voluntad política, podrían convertirse en líderes en esta materia. Esto también les permitiría ser mucho más eficientes en el uso de la energía y reducir así costos económicos así como emisiones. Mediante la adopción de fuertes metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero domésticamente y asumiendo un rol de liderazgo en el combate contra el cambio climático, los países de la OCDE podrían llevar las negociaciones internacionales hacia un acuerdo obligatorio que asegure que las emisiones globales desciendan a niveles que eviten un cambio climático descontrolado.
Escenario energético global![[r]evolución energética](http://www.energiaslimpias.org/wp-content/uploads/2009/09/revolucion.jpg)
El Consejo Europeo para las Energías Renovables (EREC) y Greenpeace Internacional elaboraron este escenario energético global con el objeto de mostrar cómo se puede alcanzar de manera urgente estrictas metas de reducción de dióxido de carbono (CO2) y garantizar un suministro energético seguro, y al mismo tiempo, sostener el desarrollo económico mundial. Estos dos objetivos son factibles de ser alcanzados al mismo tiempo. Aún en la urgente necesidad de producir cambios profundos en el sector energético, este escenario sólo se basa en tecnologías sustentables y de probado rendimiento, como las fuentes de energías renovables y la cogeneración. Por lo tanto, se excluyen las centrales térmicas mal denominadas de “carbón limpio” ya que no son realmente libres de emisiones de CO2 y generan una enorme deuda al tener que asegurar el aislamiento del gas bajo la superficie de la tierra. También se excluye, por razones ambientales y de seguridad, a la energía nuclear.
Este informe fue encargado por Greenpeace y el EREC al Departament of Systems Analysis and Technology Assessment (Institute of Technical Thermodynamics) del Centro Aeroespacial Alemán (DLR). En él se desarrolla una ruta energética global sustentable hasta el año 2050. Se ha evaluado el potencial futuro de las fuentes de energías renovables con información procedente de todos los sectores de esta industria en todo el mundo. En esta nueva versión del Escenario de la [R]evolución Energética se ha desarrollado un detallado análisis del sector transporte, incluyendo el desarrollo de nuevas tecnologías en el sector y en materia de eficiencia.
Los escenarios de oferta energética adoptados en este informe, que se extienden temporalmente más allá de las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), han sido calculados utilizando el modelo de simulación MESAP/PlaNet. La proyección de la demanda futura de energía ha sido desarrollada por la consultora Ecofys teniendo en cuenta el potencial futuro en materia de eficiencia energética. Este estudio prevé un ambicioso uso del potencial en eficiencia energética, enfocándose en las mejores prácticas actuales así como en las nuevas tecnologías disponibles en el futuro. El resultado es que bajo el Escenario de [R]evolución Energética, puede reducirse en un 38% la demanda energética final en el mundo para 2050, comparado con el Escenario de Referencia.
Escenario [r]evolución energética: argentina
Este escenario se basa en el escenario global de la energía producida por el Consejo Europeo de Energías Renovables (EREC) y Greenpeace internacional, que demuestra cómo las emisiones globales de CO2 pueden reducirse a la mitad para el año 2050. Para el caso argentino tenemos un escenario necesariamente ambicioso en cuanto a las reducción de las emisiones en los sectores de energía y transporte, y nos muestra la manera en que el suministro de energía puede ser gestionado de manera sustentable hacia mediados de este siglo.
Nuestro futuro energético renovable
Este informe muestra que las energías renovables están maduras y listas para poder ser utilizadas a gran escala. Décadas de avances tecnológicos han llevado a estas tecnologías, como la eólica, solar fotovoltaica, las plantas de energía geotérmica, y los colectores de energía solar térmica, a ingresar en los grandes mercados energéticos. Ellas jugarán un rol esencial en la provisión de energía segura, confiable y de cero emisiones en el futuro. Las energías renovables están en pleno auge en el mercado internacional; la capacidad instalada de energía eólica creció un 29% a nivel mundial en el 2008, mientras que la energía solar fotovoltaica creció un 70%. A medida que las energías renovables aumentan su participación podemos comenzar a cerrar plantas de carbón, comenzando por las más contaminantes y anticuadas.
Las decisiones que se toman hoy, tanto por los gobiernos y otros actores en el sector energético, determinan el suministro energético para las próximas décadas y las centrales termoeléctricas de carbón son totalmente incompatibles con el mix de fuentes de energía que nos ayudará a evitar el cambio climático fuera de control. Una revolución energética que reduzca drásticamente las emisiones en las próximas décadas será resultado de las decisiones políticas que se adopten hoy.
La solución olvidada: eficiencia energética
El escenario argentino de [R]evolución Energética aprovecha el enorme potencial que posee Argentina para mejorar su eficiencia energética. La eficiencia energética ofrece algunas de las medidas más simples, fáciles y rentables para reducir tanto las emisiones de gases de efecto invernadero como los costos para los usuarios finales. Las medidas basadas en mecanismos de mercado para reducir emisiones se traducirán en un aumento de los costos de los combustibles fósiles. La eliminación de subsidios gubernamentales, el comercio de emisiones y los impuestos al carbono, resultarán en el aumento del costo de los combustibles fósiles, quizás a un valor que verdaderamente refleje el impacto que generan. A medida que los combustibles fósiles sean eliminados, será necesario proteger a aquellos sectores sociales más vulnerables a los aumentos de los precios. La eficiencia energética presenta oportunidades para que las personas estén más protegidas de los impactos económicos del inevitable abandono de los combustibles fósiles.
Buscando equidad
El Escenario de la [R] evolución Energética en Argentina describe una importante reestructuración de los mercados de la energía y el transporte. Será esencial en esta inevitable transición de los combustibles fósiles hacia las energías renovables consistirá en garantizar que los impactos sociales y económicos se reduzcan al mínimo y las oportunidades de nuevo empleo, inversión e innovación se maximicen. El abandono progresivo de los combustibles fósiles abre oportunidades en el desarrollo de nuevas capacidades, en el desarrollo industrial y en infraestructura. Una planificación temprana de esta transición ayudará a asegurar que la mano de obra calificada esté disponible para desarrollar ese futuro suministro energético de bajo contenido de carbono. La transición hacia una sociedad en base a energías renovables se puede hacer sin sobresaltos.
Un paso hacia adelante
Evitar el cambio climático fuera de control exigirá de un esfuerzo mayúsculo en realizar reformas estructurales como nunca antes realizó la humanidad. Continuar como hasta ahora, es decir, un escenario “Business as usual”, simplemente ya no es una opción. Además, no puede haber decisiones a medias, o que estén por debajo de la metas de reducción de emisiones que la ciencia climática nos recomienda. El riesgo de pasar el umbral del cambio climático de los 2°C no es un riesgo que la humanidad puede permitirse. El Escenario de [R]evolución Energética demuestra que la necesaria transformación en la forma en que usamos la energía se puede realizar y que ofrece una gran cantidad de oportunidades para estimular el crecimiento económico y garantizar la seguridad social. Hacemos un llamado a los líderes políticos para que hagan del Escenario de [R]evolución Energética una realidad y se inicie ahora mismo la transición hacia las energías renovables, reduciendo emisiones, minimizando los impactos sociales y económicos y maximizando las oportunidades para que la economía argentina se beneficie durante la transición.
Arthouros Zervos
Concejo Europeo de Energías Renovables.
Sven Teske
Unidad de Clima y Energía Greenpeace Internacional.
Juan Carlos Villalonga
Director Político Greenpeace Argentina.
Mas Información:








